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LIMPIEZA DE
RODAMIENTOS
(fonte
www.inlineonline.com)
Nuestro amigo Ivan ha preparado este interesante y necesario
artículo para tener siempre a punto los rodamientos de nuestros
patines.

Después de un tiempo
de uso, se nota que cada vez es más duro mover los patines o que la
velocidad no era la que se alcanzaba antes con el mismo esfuerzo.
También si se ha patinado sobre una superficie mojada o con tierra,
puede que haya afectado al normal avance de las ruedas, por lo que
vamos a limpiar los rodamientos.
En primer lugar comentar que ésta es mi manera de limpiar los
rodamientos, cada uno puede hacer las cosas a su modo o con sus
trucos, pero puede ser una idea desde la que partir.
Se comienza por quitar las ruedas de la guía de los patines.
Dependiendo del tipo de tornillos que sujetan las ruedas se
necesitará una o dos llaves Allen, suelen ser de 4mm aunque hay
patines que necesitarían una llave en pulgadas (medida americana)
por lo que la del nº4 queda un poco holgada. Como tiene que ajustar
bien la llave en el tornillo para que no queden deteriorados, yo lo
que hago es poner un trozo de papel de aluminio sobre el tornillo y
luego encajar la llave. Como consejo decir que es mejor utilizar
llaves de buena calidad, no de las que se les liman los bordes al
utilizarlas.
Una vez sacada la
rueda se procederá a desmontar la tapa de los rodamientos, cada
rueda lleva dos. La operación se puede hacer con el rodamiento en la
rueda o ya una vez fuera. Es éste caso se hará sin haberlo
desmontado previamente. Con una herramienta de punta fina pero
resistente, tipo punzón fino, aguja o imperdible, se presiona por
dentro del borde externo del rodamiento justo donde se corta la
arandela colocada en dicho lugar. De tal manera que la arandela se
ovale y salga de su posición, con cuidado que no salga disparada
cuando salga fuera del borde exterior del rodamiento.

El modo de realizar la
operación puede ser colocar el pulgar de la mano libre en el borde
mientras con la otra mano se pincha y se desplaza uno de los
extremos del corte de la arandela.
Una vez conseguido, la arandela habrá quedado fuera del rodamiento.
Y se pondrá en un lugar donde no se pierda hasta que se vuelva a
colocar.

Habiendo sacado la
arandela se destapa la zona interna del rodamiento, donde se
encuentran las bolas que permiten hacerlo girar. Para ello lo único
que se debe hacer el ponerlo hacia abajo y si no sale solo ayudarlo
dando unos golpecitos. Quedará de la siguiente manera

Se
continúa desmontando el rodamiento de la rueda, para ello se puede
utilizar la llave Allen como medio para hacer una pequeña presión de
palanca a lo largo del borde del rodamiento, desde dentro hacia
fuera. Poco a poco se saca el rodamiento completamente.

Una
vez fuera, el separador que hay entre los rodamientos sale sin
problemas.

Ésta misma operación
se repite para el otro rodamiento de la rueda. Al final de haber
desmontado una rueda completa, presentará un aspecto como éste

El procedimiento que
hemos seguido para una rueda se aplica a todas. El material que se
va desmontando, se va colocando ordenadamente para no perderlo y
poder montarlo posteriormente. En la imagen se puede ver todo lo que
se va a emplear.

A continuación en un
recipiente se introducen todos los rodamientos que hemos ido
desmontando y se cubren de petróleo que previamente se habrá
adquirido en una droguería.

Esto hará que la
suciedad acumulada en el interior de los rodamientos se vaya
desprendiendo, se puede agitar un poco el recipiente para ayudar en
el proceso. También se puede renovar el líquido dependiendo de la
suciedad desprendida.
Se pueden dejar en el petróleo unas horas, pero se debe vigilar para
que no se oxiden, no deben salir manchas en las zonas metálicas.
Posteriormente se sacan y se secan con papel de celulosa mismamente.
Y se aprovecha para pasar un cepillo por el interior y quitar restos
que no hayan salido del todo.

Una vez limpiados
correctamente todos los rodamientos y haber comprobado que giran y
que no quedan restos de partículas que no les dejan moverse
libremente, se pasa a aceitarlos, con un aceite comprado en
cualquier ferretería y pedido para rodamientos. No hace falta echar
mucha cantidad, si gotea o queda muy abundante habrá que limpiar el
aceite sobrante, ya que atrapa polvo y suciedad cuando se usen los
patines.

Las ruedas se pueden
limpiar lavándolas con agua y jabón. Y la guía del patín con un
trapo húmedo.
Una vez seguidos todos éstos pasos se montarán de nuevo los
rodamientos en las ruedas y las ruedas en los patines. Se coloca
cada tapa en un rodamiento y cada arandela fijando cada tapa. Las
arandelas se colocan cerrándolas un poco y encajándolas en el borde
del rodamiento, tienen un lado que ajusta mejor que el otro. El
rodamiento se coloca en la rueda presionando hasta que encaja del
todo, se coloca el separador (que va suelto) y se coloca el otro
rodamiento en la rueda.
Al montarlas se suele aprovechar para cambiar la posición de las
ruedas y que no se desgasten siempre por el mismo lado. Se colocan
los tornillos y se aprietan. Un buen truco para que no se aflojen
los tornillos es untar un poco la rosca de los tornillos con esmalte
de uñas, se puede comprar en una tienda de “Todo a 0,60” con que sea
pegajoso vale.
Material:
Una o dos llaves Allen.
Papel de aluminio.
Punta fina y resistente. En éste caso un imperdible.
Petróleo.
Recipiente para poner los rodamientos con líquido.
Papel de celulosa (papel de cocina).
Cepillo.
Aceite para rodamientos.
Esmalte de uñas.
Mono de la paciencia (opcional). |